Los amigos están siempre ahí, dándote cariño, gastándote bromas, ayudándote cuando los necesitas... pero, ¿cuándo una broma deja de serlo? ¿Cómo darse cuenta de que las cosas no funcionan? ¿Dónde acaban las bromas y el compañerismo y comienza el acoso?
Quizás, si siguen estando a tu lado en los malos momentos, las bromas ya no parecen tan ofensivas
Supongo, que mientras sean acompañadas de gestos cariñosos y cómplices seguirán siendo simplemente bromas.
A veces, un simple gesto te puede alegrar el día. Un saludo, un abrazo, un beso, una caricia, una sonrisa, un choque de complicidad...
Si lo piensas no cuesta tanto, puedes hacer feliz a una persona con solo uno de estos gestos, o puedes deprimirla por la ausencia de los mismos.
A los amigos hay que cuidarlos, demostrarles cada día que estas ahí, con ellos, que a pesar de todo tu seguirás apoyándolos, estando a su lado.
Hay personas que sin esos pequeños gestos de complicidad no pueden continuar. Pero yo pienso que cualquier excusa es buena para acercarte a un amigo y darle un abrazo en cualquier momento; es genial sonreir a la gente y evitar las malas contestaciones aunque no tengas un buen día, sólo para que las personas a las que quieres sean felices; es sencillo saludar a la gente cuando te encuentras con ella.
No hay nada más hermoso que ver sonreir a un amigo gracias a una simple caricia tuya.
Entonces, ¿Por qué no hacerlo?

